La pasión la pones tú, pero también las circunstancias. La pasión es la sal de todo en lo que hagas.Tanto en una relación, en el trabajo, en un hobbie o escribiendo, por ejemplo. Depende de tí; de tu ánimo; de tu optimismo... Si pones empeño en donde te propongas, al menos disfrutarás haciéndolo. Da igual que te lo digan, que te lo expliquen si no lo sientes, no lo entenderás.
Pero en la pasión, como en el amor, en el fondo esperas que si tú pones toda la carne en el asador , los demás también lo hagan. Y esto, no siempre ocurre y es cuando la decepción toma partida.
Una de dos, si eres apasionada, pero objetiva, sin dejar que los demás te influencien al final conseguirás lo que te propongas. Pero si tu pasión, va unida a la vulnerabilidad, pues como subes bajas pero, con un buen porrazo.
La pasión se trasmite y también se trasforma. Si entregas pasión, sinceramente entregando el corazón de forma franca, pues recibirás algo muy preciado que todos llevamos dentro, aunque sea una sonrisa de un extraño, pero hará que pienses que la vida está llena de muchos tesoros por los que apasionarse, sólo hay que descubrir lo que buscamos.
Para mí la pasión puede ser muy distinta de lo se apasionen otros, pero al fin y al cabo disfrutaremos de esos pequeños momentos apasionados. Unos tendrán pasión por triunfar en los negocios, etc. Y otros se apasionaran amando. Según el esquema de cada uno de cosas importantes para él/ella.
Ni tanto, ni tan calvo. Soy apasionada, sin pretenderlo. Pero el problema es que no tengo medida.
No quiero apasionarme tanto. ¿Cómo se hace? Me apasiono como una niña por todo. Como si me regalaran la vida cada día. Así lo siento. Ser apasionada es una forma de entender la vida.
Si te falta pasión en lo que haces, en lo que sientes, es como si ese sentimiento no fuera completo. Bien, pero si lo que sientes supera la realidad, si te engañas a ti misma, viendo grandeza en cositas pequeñas continuamente, es que eres una ilusa.
Vives de forma tan intensa que te haces daño ¿Porqué? Porque coges una velocidad sin pisar el freno y cuando quieres frenarlo, es tarde porque te estrellaste y piensas ¿otra vez? Si yo lo sabía de antemano, ¿cómo he vuelto a caer en el mismo fallo?
La gente tiene miedo a la pasión; pero a esa pasión cegadora, que no te deja ver, viendo. Vemos lo que nos conviene. Cuando te apasionas tanto, esperas al menos algo de pasión. Y cuando ves que cada persona es diferente y llegas a entenderlo, comprendes que no quieres más tú, por ser tu carácter así, si no es tu manera de sentirlo todo. Ni mejor ni peor, sino diferente.
Por naturaleza (y no es que a mí me guste, la verdad) soy impulsiva, y me entusiasmo cuando algo me gusta. Pues para mí, eso es la pasión, ese entusiasmo, esa entrega sin reservas , esa impulsividad que me altera la tranquilidad de mi alma. Pasar a la acción, ser protagonista de mis sentimientos. Porque para mí la pasión es el puro sentimiento. Más que amar, apasionarme amando.
La pasión es como el amor, pero vivo, intenso, como una llama, como su fuego. Va tan unido a él, como tú quieras.
O...¿no?
Apasionadamente,

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